Mi mejor consejo para comprar ropa de forma sostenible y respetuosa

Mi mejor consejo para comprar ropa de forma sostenible y respetuosa

Cuando comencé mi pequeña gran revolución, hará más de 14 años, y me deshice de gran parte de mi ropa (otro día te cuento el porqué), lejos de sentirme vacía hizo que disfrutara más de las prendas que elegí quedarme.

Cuando cedí mi ropa no me planteé un número determinado de prendas, simplemente me quedé con aquellas que me hacían sentir bien y que estaban en coherencia con mi personalidad (y otro día también te cuento los estilos por los que he pasado)

 

El método para seleccionar qué prendas conservo es bien sencillo:

Tengo una conversación con la prenda

Le pregunto cosas como:

 

  • ¿Cuánto tiempo hace que no me la pongo?
  • ¿Me sigue haciendo sentir bien?
  • ¿Estoy realmente cómoda?
  • ¿Sigues adaptándote a mi estilo?

 

Si hay una mayoría de SIES, se queda en el armario. Por el contrario, la dono.

Antes de meterla en la bolsa, le doy las gracias por la función que ha desempeñado en mi vida.

 

¿Qué hago si quiero incorporar una nueva prenda?

 

También mantengo una conversación con ella y le pregunto:

  • ¿Me haces papel en mi día a día?
  • ¿Eres práctica?
  • ¿Eres cómoda?
  • ¿Me sentiría bien si te llevo puesta?
  • ¿Te pondré más de tres veces al mes?

 

Si la repuesta tiene una mayoría de SIES, se viene conmigo a casa.

 

Este acto constituye lo que yo llamo COMPRA CONSCIENTE.

 

Huyo de la compulsividad que años atrás se había convertido en un mal hábito, haciendo acumular en mi armario prendas que ni si quiera sabía que tenía y me hacía sentir irresponsable a todos los niveles.

 

Aplicar este método me hace vivir en abundancia pues me visto con la ropa que más me siento conectada.

 No lo considero un acto de tacañería más bien elijo donde invertir mis finanzas.

Cambié un hábito: pasé de una compra compulsiva a una compra consciente.

 

Claro está que esto no lo hice de forma radical, más bien fue un proceso paulatino, de ensayo y error, equilibrado y que no me hiciera sentir que estuviera haciendo un sacrificio, sino una elección.

 

Lo que me ha permitido conocerme mejor, elegir lo que quiero.

 

Si te apetece poner en práctica parte del proceso, bichea alguna de las colecciones de la web y comprueba por ti misma, si compras de forma compulsiva o tu compra es de tipo consciente.

Y comienza tu Pequeña Gran Revolución.

 

Carmen

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